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Nací el día del asalto al cuartel Moncada, pero 28 años después.

Seres sin Rostro: El mundo patas arriba

Publicado por moncadista en 25 enero, 2012

El programa de Seres sin rostro de esta semana, mi intervención, sobre el mundo patas arriba a partir del minuto 6.

20gen12

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Tres mitos sobre EL PROYECTO DE LEY de detenciones de Obama

Publicado por moncadista en 23 enero, 2012

Glenn GreenwaldBarack Obama

20 de diciembre de 2011

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
4 de enero de 2012

La condena al Presidente Obama es intensa, y está creciendo, como resultado de su anunciado intento de firmar la ley de detención indefinida dentro del Acta de Autorización de defensa nacional del 2012 (NDAA por sus siglas en inglés).

Estas denuncias no vienen sólo de los líderes de grupos de libertades civiles y derechos humanos, sino también de la página editorial del periódico pro-Obama New York Times, que tiene una mordaz Editorial describiendo la posición de Obama como un “completo suicidio político, que refuerza la impresión de una presidencia torpe” y lamentando que “el proyecto de ley tiene muchos otros aspectos cuestionables que no podemos analizar” así como los portavoces de los que apoyan a Obama, como Andrew Sullivan, que escribió que este episodio es “otra señal de que su promesa electoral de ser vigilante de las libertades civiles en la guerra contra el terror era mentira.” En modo “control de daños”, los grupos aliados a la Casa Blanca están yendo al rescate mediante ataques a la Unión americana de libertades civiles (ACLU por sus siglas en inglés) y con evasivas empequeñeciendo los peligros de la reforma.

Por esta razón, vale la pena examinar brevemente – y desmontar las falsedades – los tres principales mitos que están siendo difundidos por los que apoyan esta reforma, y para hacerlo de manera muy simple: citando los principales argumentos de la reforma, así como los pasajes relevantes del informe original del 2001 “Autorización para el uso de la fuerza militar” (AUMF por sus siglas en inglés), para que todos pueden juzgar por sí mismo lo que este proyecto de ley incluye (más allá de la evidencia que junté para escribir sobre la ley ayer.)

Mito 1: Esta reforma no conlleva la detención indefinida.

La sección 1021 de la NDAA del gobierno, como su título dice, “Autoridad de las Fuerzas Armadas para detener personas con orden de captura al amparo de la AUMF.” La primera – sección (a) – explícitamente “afirma que la autoridad del Presidente” bajo la jurisdicción de la AUMF “incluye la autoridad para las fuerzas armadas de Estados Unidos para detener personas bajo su jurisdicción.” En la siguiente sección, (b), define “personas bajo su jurisdicción” – por ejemplo, esas que pueden ser detenidas por los militares de EEUU – como “una persona que en parte o sustancialmente apoyaba al-Qaeda, los Talibanes, o fuerzas aliadas que llevaban a cabo hostilidades contra los Estados Unidos o sus aliados.” Al respecto de esos “individuos bajo su jurisdicción,” este es el poder delegado en el Presidente en la siguiente sección, (c):

(c) Disposición bajo la ley marcial. – La disposición de una persona bajo ley marcial como se describe en la subsección (a) puede incluir lo siguiente:

1. Detención bajo la ley marcial sin juicio hasta el fin de las hostilidades autorizadas por la “Autorización del uso de la Fuerza Militar”.

No puede estar más claro dentro de los límites del inglés, que esta reforma regula la potestad para detener indefinidamente. Expresamente capacita al presidente – con respecto a cualquiera acusado de los actos de la sección (b) – para detenerles “sin juicio o hasta que terminen las hostilidades.” Esta es la verdadera definición de “detención indefinida”, y no podría ser más claro que el estatuto regula este poder. Cualquiera que diga que esta reforma no regula la detención indefinida debería ser obligado a explicar cómo pueden afirmar eso ante algo que está más claro que el agua.

Es verdad, como he señalado repetidamente, que tanto las administraciones de Bush como las de Obama han sostenido que la AUMF del 2001 implícitamente (o sea, en silencio) ya otorga al Presidente la potestad para detener indefinidamente, y prestigiosos tribunales después del 11 de septiembre han aceptado ampliamente esta visión (igual que el Departamento de Justicia durante Bush defendió que el AUMF del 2001 implícitamente (o sea, en silencio) les permitió hacer escuchas ilegales a americanos sin las garantías requeridas por ley). Eso es por lo que la “Ley de autorización de Defensa Nacional” (NDAA por sus siglas en inglés) puede afirmar que no se pretende expandir la AUMF del 2001 mientras se está consiguiendo exactamente eso: porque la interpretación ejecutiva y judicial dada al AUMF del 2001 es ya mucho más amplia que lo que su texto indica.

Pero esta es la primera vez que esta autoridad para detener indefinidamente está siendo expresamente expuesta en un estatuto (no hay ni una palabra sobre la autoridad para detener en la AUMF del 2001). De hecho, como la ACLU y los Observadores de Derechos Humanos (HRW por sus siglas en inglés) indicaban, es la primera vez que tales poderes están siendo plasmados en un estatuto desde la ley de Seguridad Interna de McCarthy en 1950, sobre lo que ya escribí.

Segundo mito: La reforma no aumenta el objetivo de la Guerra contra el Terror tal como se define en la AUMF del 2001.

Este mito es muy fácil de desmontar. El objetivo de la guerra, tal como se define en el original AUMF del 2001 era, al menos con respecto a esta nueva reforma, bastante específico y concreto. Aquí está todo el texto original del AUMF en el que se regulaban las facultades:

(a) EN GENERAL- Que el Presidente está autorizado para usar toda la fuerza necesaria y apropiada contra todas aquellas naciones, organizaciones o personas que él determine que hayan planeado, autorizado, cometido o ayudado a los ataques terroristas que ocurrieron el 11 de septiembre de 2001, o dado refugio tales organizaciones o personas, de manera que se pueda prevenir en el futuro actos de terrorismo internacional contra los Estados Unidos por dichas naciones, organizaciones o personas.

Bajo el claro lenguaje de la AUMF del 2001, la autorización al Presidente para el uso de la fuerza estaba explícitamente confinado a aquellos que (a) ayudaron a perpetrar el ataque del 11/9 o (b) albergaron a los responsables. Eso es todo. Ahora miren qué amplia es la NDAA con respecto a quién puede ser objetivo:

(b) Personas amparada. – Una persona amparada bajo esta sección es cualquier persona como sigue:

(1) Una persona que planeó, autorizó, cometió o ayudó a los ataques terroristas que ocurrieron el 11 de septiembre del 2001, o albergaron a los responsables de esos ataques.

(2) Una persona que formó parte o sustancialmente apoyó a al-Qaeda, los talibanes, o fuerzas asociadas que están implicadas en hostilidades contra los Estados Unidos o sus aliados, incluyendo cualquier persona que ha cometido un acto beligerante o directamente ha apoyado tales hostilidades en ayuda a dichas fuerzas enemigas.

La sección (1) es básicamente una reproducción de la AUMF del 2001. Pero la sección (2) es una adición totalmente nueva. Permite al presidente señalar como objetivo no sólo a aquellos que ayudaron a cometer los ataques del 11/9 o a los que los acogieron, sino también: a cualquiera que “apoya sustancialmente” tales grupos y/o a “fuerzas relacionadas.” Esos son términos extremadamente vagos, sujetos a niveles de abuso amplios y obvios, (ver lo que el profesor de derecho Jonathan Hafetz me dijo en una entrevista la semana pasada sobre los peligros de tales términos). Esta es una importante escalada legal de la Guerra contra el Terror y la autoridad del presidente bajo la misma, y ocurre más de 10 años después del 11/9, con Osama bin Laden muerto, y con el gobierno de EEUU jactándosede que prácticamente todos los líderes de Al Qaeda han sido eliminados y la organización original (la acusada de perpetrar el ataque del 11/9) se ha vuelto inoperable.

Es verdad que tanto la administración de Bush como la de Obama han estado mucho tiempo discutiendo que el original AUMF debería ser ampliamente “interpretado” para que así se autorice el uso de la fuerza contra un abanico más amplio de individuos, a pesar de la total ausencia de ese lenguaje en el original del AUMF. Así es como la administración de Obama justifica los bombardeos que se están llevando a cabo en Yemen y Somalia y los muertos consecuencia de ellos basados en la afirmación de que ellos apoyan a grupos ni siquiera existían en el tiempo del 11/9 – es decir, argumentan: que esos nuevos grupos pos-11/9 que estamos señalando son “fuerzas asociadas” a Al Qaeda y los individuos que estamos matando “apoyan de manera importante” a dichos grupos. Pero esta es la primera vez que el congreso ha puesto sobre el papel una definición amplia del “Enemigo en la Guerra contra el Terror”. Y lo que cualquiera tiene que hacer para ver esto es comparar el viejo AUMF con el nuevo en la NDAA.

Mito número 3: los ciudadanos estadounidenses están excluidos de este nuevo proyecto de ley.

Esto es sencillamente falso, al menos cuando se expresa de manera taxativa y sin salvedades. El proyecto de ley es intencionalmente confuso en esta cuestión y esto es lo que facilita la falsedad.

Hay dos disposiciones separadas en cuanto a la detención militar indefinida. La primera, en el apartado 1021, autoriza la detención indefinida para las “personas afectadas por la ley”, una definición muy amplia, discutida más arriba en el anterior punto. Y en ese mismo apartado dice que “Nada en este apartado será interpretado de manera que afecte una ley existente o autoridad para la detención de ciudadanos estadounidenses, extranjeros legalmente residentes en los EEUU, o cualquier otra persona capturada o arrestada en los Estados Unidos”.

Por lo que este apartado contiene una exención con respecto a la intención de ampliar la autoridad para detener a ciudadanos estadounidenses, pero es sólo para la autoridad conferida por ese apartado específico. Y aún más importante, la exclusión parece que es sólo extensivo a los ciudadanos estadounidenses “capturados y arrestados en los Estados Unidos” – lo que quiere decir que la autoridad para la detención indefinida conferida en este apartado aplica a los ciudadanos estadounidenses capturados en cualquier parte en el extranjero (existen algunas imprecisiones gramaticales en este punto, pero muy al final, hay un argumento válido: que la potestad para detener a ciudadanos estadounidenses capturados en el exterior aplica en este apartado).

Pero el siguiente apartado, Sección 1022, es otra historia. Este apartado específicamente se ocupa de una categoría más pequeña de gente que el grupo más amplio amparado en el 1021: a saber, cualquiera que el Presidente determine como “un miembro de, o parte, de al-Qaeda o una fuerza asociada” y “que participara en el proceso de planear o llevar a cabo un ataque o intento contra los Estados Unidos o sus aliados.” Para esas personas, la sección (a) no sólo autoriza, sino querequiere (no hay una renuncia del Presidente), que sean mantenidos “bajo custodia militar pendiente de disposición a la ley militar.” El título del apartado es “Custodia militar para Terroristas de Al Qaeda extranjeros,” pero la definición de quién está amparado no excluye a ciudadanos estadounidenses ni incluye ningún requerimiento de extranjería.

Este apartado – 1022 – no contiene la amplia exención con respecto a los ciudadanos estadounidenses que contiene la 1021. Sin embargo, simplemente dice que el requerimiento de detención militar no aplica a los ciudadanos estadounidenses, pero no excluye a los ciudadanos estadounidenses de la autoridad, la opción, para mantenerlos bajo custodia militar. Aquí está lo que dice:

(b) Aplicabilidad para los ciudadanos estadounidenses y extranjeros legalmente residentes.

(1) Ciudadanos estadounidenses – El requerimiento para detener a una persona bajo custodia militar en este apartado no se extiende a los ciudadanos de Estados Unidos.

La única disposición por la que los ciudadanos estadounidenses están aquí exentos es el requisito de la detención militar. Para extranjeros acusados de ser miembros de Al Qaeda, la detención militar es obligada, para los ciudadanos estadounidenses, es opcional. Este apartado no exime a ciudadanos estadounidenses de la potestad presidencial de la detención militar: sólo del requisito de la detención militar.

El punto más importante en este tema es el mismo que se subraya en los dos puntos anteriores: el “compromiso” alcanzado por el Congreso incluye un lenguaje que conserva el status quo. Eso es porque la administración Obama ya plantea que el original AUMF del 2001 los autoriza a actuar contra ciudadanos estadounidenses (obviamente, si ellos creen que tienen la competencia para asesinar a ciudadanos estadounidenses declarados objetivos, entonces creen que tienen el poder para detener ciudadanos estadounidenses como combatientes enemigos). La prueba de que esta reforma no exime expresamente a los ciudadanos estadounidenses o aquellos capturados en suelo de EEUU es que las enmiendas impulsadas por el senador Feinstein que se referían expresamente a esa prerrogativa fueron rechazadas. El “compromiso” fue preservar el status quo incluyendo la disposición de que la reforma no pretendía cambiar nada con respecto a los ciudadanos americanos, pero eso es porque los que proponen la amplia potestad para detener están confiados en que el status quo ya les permite tales detenciones.

Incluso si fuera verdad que esta reforma no cambia nada cuando se la compara con cómo el brazo ejecutivo ha venido interpretando y llevando a cabo las prerrogativas de la vieja AUMF, hay peligros y perjuicios serios por poner todo el peso institucional y estatutario del Congreso – con patrocinadores bipartidistas, por los Demócratas del Senado y por la mayoría Republicana en el Cámara de Representantes bajo atribuciones previamente reclamadas y utilizadas por el Presidente sólo. Esta codificación afianza dichas atribuciones. Como dice la editorial del New York Times: la reforma de la ley contiene “nuevas medidas terribles que harán la detención indefinida y los tribunales militares un parte permanente de la ley americana.”

Lo particularmente irónico (y revelador) de todo esto es que el ex abogado de la Casa Blanca Greg Craig aseguró a Jane Mayer del New Yorker, en febrero del 2009, que era“difícil imaginar a Barack Obama como el primer Presidente de los Estados Unidos que introduce una ley de detención preventiva.” Cuatro meses más tarde, el Presidente Obama propuso exactamente dicha ley – que The New York Times describió como un “alejamiento del modo en el que el país se ve a sí mismo, como un lugar donde la gente en manos del gobierno puede o enfrentarse a cargos criminales o ir libre” – y ahora él convertirá ese plan en una ley.

Este artículo apareció originalmente en Salon.

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La maldad de la detención indefinida y aquellos que quieren sacarla de la agenda.

Publicado por moncadista en 22 enero, 2012

8 de enero de 2012
Glenn Greenwald

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
22 de enero de 2012

Este miércoles se cumplirá el décimo aniversario de la inauguración del campo de prisioneros de Guantánamo. En el New York Times, un antiguo prisionero del campo, Lakhdar Boumediene, escribe un increible y poderoso artículo de opinión donde vuelve a contar la flagrante injusticia que supuso su detención sin el debido proceso y que duró 7 años.

Desde el principio quedó claro que las acusaciones contra el ciudadano bosnio – que en el momento de los ataques del 9-11 era director de la Sociedad de la Luna Roja Creciente llevando ayuda humanitaria a niños bosnios – eran falsas; de hecho, un alto tribunal en Bosnia investigó y le retiró los cargos americanos de terrorismo. Pero las fuerzas de EEUU lo secuestraron de todas maneras, lo ataron, lo mandaron a Guantánamo y lo encerraron durante siete años sin juicio.

En septiembre del 2006, el Congreso de EEUU aprobó el Acta de las Comisiones Militares (MCA de sus siglas en inglés) el cual, entre otras cosas, no sólo autorizaba la detención de sospechosos de terrorismo sin un juicio, sino que incluso negaba explícitamente a todos los detenidos en Guantánamo el derecho al Habeas corpus: el procedimiento por mandato constitucional permite a los prisioneros al menos la posibilidad para convencer a un jurado de que están siendo erróneamente retenidos. Las audiencias de Habeas protegen mucho menos que un juicio completo: el gobierno no necesita convencer a un jurado bajo la duda razonable de que alguien es culpable, sino que apenas tienen que presentar algunas pruebas creíbles para justificar el encarcelamiento. Pero el MCA denegaba incluso los derechos de habeas a los detenidos.

Sólo una vez la Corte Suprema de EEUU, en una decisión del 2008 llevando el nombre de Boumediene, sentenció que la disposición del MCA denegando el habeas era inconstitucional, y que los detenidos de Guantánamo tenían derecho a una revisión del habeas corpus. Esto hizo que al final se le requiriera al gobierno de EEUU a enseñar esas pruebas contra Boumediene ante una corte de verdad. 43 jueces federales designados por Bush después sentenciaron que no había ninguna prueba creíble que sustentara las acusaciones contra él, y fue finalmente liberado en mayo de 2009. Por favor primero leed el corto pero apasionante relato de lo que esta detención indefinida le hizo a su vida, y después considerar los siguientes puntos:

(1) Desde la decisión de la Corte Suprema sobre Boumediene, a docenas de detenidos de Guantánamo como Boumediene se les permitió tener una revisión de su caso por una corte federal para ver si había alguna prueba creíble contra ellos, y la gran mayoría de ellos ganaron los casos porque no había ninguna prueba (hubo un momento en el que el 75% de los detenidos prevaleció aunque el porcentaje es ahora algo más bajo). Si el Acta de las Comisiones Militares hubiera sido ratificada como constitucional, Boumedien – y docenas de otros inocentes detenidos que han sido liberados de Guantánamo – sin duda estarían ahora encarcelados indefinidamente.

Mírenlo de otra forma, si aquellos que votaron por el MCA hubieran hecho lo mismo– y eso incluye todos los Senadores republicanos excepto Lincoln Chafee junto con 12 Demócratas, inluyendo Jay Rockefeller, Debbie Stabenow, Robert Menendez, Frank Lautenberg, y en actual Secretario de Interior Ken Salazar – entonces Boumediene y docenas de otros detenidos inocentes estarían erróneamente encarcelados. Además, los Demócratas tenían 46 senadores en ese momento y podrían haberlo intentado bloquear pero no lo hicieron, es más, muchos Demócratas que incluso votaron contra la reforma de ley nombraron a John McCain como su negociador y estaban preparados para votar por la MCA hasta que en el último fin de semana se hicieron algunos cambios que aunque no estaban relacionados, lo hicieron sin su participación y les ofendió ese procedimiento. Como el artículo de opinión de Boumediene refleja, actuar para dar la potestad al Presidente de encarcelar gente indefinidamente sin cargos es una de los pasos más peligrosos y perjudiciales que un gobierno pueda tomar, y precisamente el Congreso de los EEUU en 2006 hizo exactamente eso.

(2) La decisión de la Corte Suprema sobre el caso Boumediene fue con una votación 5 contra 4; por lo que 4 Jueces de la Corte Suprema de los EEUU votaron por mantener la constitucionalidad del encarcelamiento indefinido de seres humanos, probablemente de por vida, sin ni siquiera las mínima protección de la audiencia de habeas. Si Anhonny Kennedy hubiera votado con sus colegas conservadores, no sólo Boumediene y docenas más estarían todavía erróneamente encarcelados, sino que el poder con el que los EEUU ha oprimido por tiempo a sus ciudadanos es el sello distintivo que define a la tiranía – la potestad para encarcelar sin el debido proceso – habría sido totalmente consagrado mediante una ley americana.

(3) Después del caso Boumediene, la detención indefinida sigue siendo una parte clave de la política de Obama. El Departamento de Justicia (DOJ por sus siglas en inglés) de Obama ha argumentado repetidamente que las reglas que se aplicaron a Boumediene no deberían ser aplicadas en Bagram, donde – la administración Obama insiste – se tiene la potestad para encarcelar a gente sin el debido proceso, ni siquiera con audiencia de habeas; el Departamento de Justicia (DOJ) de Obama al final logró tener ese poder consagrado. Obama ha propuesto una ley para darle a él plenas facultades “para detener de manera prolongada” de manera que se pueda permitir que sospechosos de terrorismo sean encarcelados sin juicios. Su plan para cerrar Guantánamo implicaba una mera relocalización de su sistema de detención indefinida a suelo Estadounidense, donde docenas de detenidos, por lo menos, continuarán encarcelados sin juicio. Y por supuesto acaba de firmar la ley que regula el Acta de autorización de defensa nacional (NDAA por sus siglas en inglés) que contiene – como refleja el ACLU- “una disposición que ampliamente permite la detención indefinida en cualquier parte del mundo,” lo que quiere decir – como dice Human Rights Watch – que “el Presidente Obama quedará en la historia como el presidente que consagró como ley estadounidense la detención indefinida sin juicio.” Esos mantenidos en Guantánamo continuarán recibiendo por lo menos la audiencia de habeas, pero no aquellos mantenidos en otras prisiones de la Guerra contra el Terror americana. Leer el artículo de opinión de Boumediene para ver por qué esto es tan detestable.

(4) Como se aproxima un año electoral, cada vez se está volviendo más común una táctica tan repelente como estrambótica y evidente en sí misma utilizada por algunos militantes Demócratas contra aquellos que como nosotros insistimos que temas como el de la detención indefinida (junto con el asesinato de civiles que se está dando en el mundo musulmán) merece una prioridad máxima. El argumento es que poner el énfasis en esos asuntos es perjudicar al Presidente Obama (porque él es responsable de la detención indefinida, la muerte de bastantes civiles, y las agresiones con riesgo de guerra) mientras se ayuda a los candidatos competidores (como Gary Johnson o Ron Paul) quienes vehementemente se oponen a esas políticas. Así que, sigue este razonamiento, reivindicar que temas como la detención indefinida y la muerte de civiles sea prioritario en la valoración de la carrera presidencial significa subordinar la importancia de otros asuntos como el aborto, la igualdad de los gays o los derechos civiles en el país, cuestiones en las que Obama y los Demócratas son mejores. Muchos de estos comentaristas insinúan de manera muy fuerte, o ahora incluso abiertamente plantean, que sólo hombres y blancos están dispuestos a discutir por este esquema de prioridades porque los asuntos a los que se les ha quitado prioridad no les afectan. Pueden ver aquí (Megan Carpentier), aquí (Katha Pollitt) y aquí (Dylan Matthews) como tres de los muchos ejemplos de esta insinuación acusatoria y grotesca.

Hay muchos errores que llaman la atención en su táctica para dividir. Uno, depende de la distorsión deliberada y a gran escala del argumento que se ha hecho; demandando que los temas como la detención indefinida, la muerte de civiles y la guerra agresiva sean temas de alta prioridad en la carrera presidencial no abogan, ni de lejos, por quitarle prioridad a otros asuntos. Otro, muchas mujeres y minorías étnicas y raciales – así como los gays americanos – están dando argumentos similares sobre la necesidad de que estos temas reciban suficientes atención en las elecciones.

Y más importante, es extremadamente irracional defender que el interés personal o los “privilegios” llevarían a alguien a priorizar asuntos como la detención indefinida y las bajas civiles ya que los que están siendo acusados y que defienden las libertades civiles o están en contra de la guerra es extremadamente improbable que se vean implicados en los abusos por los que protestan. No son hombres blancos la mayor parte de los que están siendo detenidos indefinidamente, a los que se les destruye sus casas y coches con aviones no tripulados – las víctimas de esas políticas son gente como Boumediene, o Gulet Mohamed, o José Padilla, o Awal Gul, o Sami al-Haj, o Binyam Mohamed, o aldeanos afganos, o familias paquistaníes, o adolescentes yemenís.

Veamoslo de otra manera, cuando empleas la mayor parte de tu tiempo trabajando contra las injusticias impuestas casi exclusivamente sobre las minorías y los marginados – como hace cualquiera que trabaja en temas de libertades civiles y guerra – es reprobable para cualquiera utilizar ese tipo de tácticas acusatorias, todo al servicio del objetivo vacío de la aplicación de la lealtad partidista. Precisamente esos que actúan por privilegiados intereses propios querrían quitar prioridad a esos asuntos en la campaña presidencial, no insistir en su vital importancia.

Y este es el verdadero punto aquí: lo más retorcido de los que emplean estas tácticas con fines partidistas es lo fácil que podría ser utilizadas contra ellos, en lugar de por ellos. Todos los autores de los tres ejemplos acusatorios mencionados más arriba (Carpentier, Pollitt y Matthews) – así como todos esos Demócratas que se han hundido por argumentar explícitamente que esos asuntos no tienen importancia – son blancos y no musulmanes. Para aplicar su degradada retórica a ellos, uno podría fácilmente decir:

Desde luego que no consideran que la detención indefinida, las invasiones y ocupaciones, y la matanza de civiles estén descalificando a un Presidente o incluso mereciendo mucha atención en la elección presidencial – por supuesto ellos pedirán que todo el mundo apoye fielmente al Presidente que continúa haciendo todas esas cosas de manera agresiva – porque, como no musulmanes, ellos no son los que serán encarcelados por años sin juicio o un avión de EEUU o un ataque aéreo no hará pedazos a sus niños, entonces ¿qué les importa?

No utilizo ni apoyo ese desafortunado razonamiento, pero esos que lo hacen – como los autores de las acusaciones que enlazo más arriba – deberían haberlo aplicado a ellos mismos y a sus prioridades políticas; merecen cosechar lo que están sembrando.

Es más, el Washington Post tiene un excelente artículo sobre los millones de civiles muertos que EEUU ha causado en las últimas décadas y cómo firmemente esos civiles muertos son ignorados en el discurso político y mediático en EEUU. El artículo es de John Tirman, el director ejecutivo y principal científico de investigación en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés), en el Centro de Estudios Internacionales, que acaba de publicar un libro sobre ese tema. Una de las principales razones por las que esos muertos reciben tuna prioridad tan baja es porque los americanos no se ven afectados por esas bajas y pueden así quitarles prioridad como aberrante.

Esto explica mucho de nuestra respuesta a la violencia en Corea, Vietnam, Irak y Afganistán. Cuando la guerra iba muy mal y la violencia iba en aumento, los americanos tendían a ignorar o incluso culpar a las víctimas. El público descartaba a los civiles porque sus altas tasas de mortalidad, desplazamiento y ciudades destruidas no concordaban con nuestra idea de las misiones y del papel de EEUU en el mundo.

Esas actitudes tienen consecuencias. Tal vez la más importante – aparte de las tensiones creadas con los gobiernos anfitriones, que han hecho bastante ruido protestando por las bajas civiles – es que la indiferencia da permiso a nuestros militares y líderes políticos para buscar más intervenciones.

Para apelar a las tácticas acusatorias y explosivas de Megan Carpentier, Katha Pollitt, Dylan Matthews y otros acusadores que se enlazan más abajo: es mucho más fácil ver esas políticas como no descalificadoras e insistir en quitarles prioridad en favor de otras políticas porque sus privilegios de blancos y no musulmanes significa que ellos no son los que van a ser detenidos indefinidamente, asesinados sin el debido proceso, ni sus casas y niños serán objetivo de aviones no tripulados y bombas de racimo. Los musulmanes tienen momentos más difíciles, consintiendo tan alegremente esos abusos – como hacen los nos musulmanes que son capaces de protestar por las graves injusticias incluso cuando no están directamente afectados por ellas. De nuevo, esta no es una forma de razonar que yo acepto o uso – podría haber todo tipo de razones por las que alguien querría que esas políticas fueran no prioritarias o por lo menos que no sean vistas como descalificadas bajo indiferencia basada en el egoísmo y los privilegios – pero esos que vomitan ese tipo de calumnias deberían entender qué fácilmente se les puede someter a esas mismas acusaciones.

Al final, realmente no es tan complicado entender por qué tanta gente considera esos asuntos tan fundamentales. Esos luchando por entenderlo deberían leer el artículo de opinión de Lakhdar Boumediene. O esta historia y este artículo de opinión sobre un chico de 16 años y su primo de 12 a los que se les quitó la vida cuando el de 16 años fue atacado (en secreto y sin ningún control) con un ataque desde un avión no tripulado en Pakistán. O estos descubrimientos recién documentados de abusos que están ocurriendo a detenidos en Bagram. O las docenas de mujeres y niños yemeníes asesinados por una bomba de racimo de EEUU. O el proceso secreto por el que el actual Presidente ha tomado la potestad unilateral para poner como objetivo a ciudadanos estadounidenses para asesinarlos.

Hay muchas razones por las que uno podría insistir en que hay que poner atención a estos asuntos, incluso en un año electoral. Como expliqué en mi respuesta al modesto ataque de Carpentier en Guardian, el interés propio y los “privilegios” no están entre ellos. Si acaso, es probable que esos rasgos produzcan exactamente la reacción contraria, por ejemplo que esos asuntos no sean priorizados porque dan más poder al partido político propio o que preocuparse sobre asuntos que lo dañan personalmente es el objetivo predominante.

Este artículo apareció originalmente en Salon.com

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Si Orwell levantara la cabeza

Publicado por moncadista en 19 enero, 2012

 

 

Cómo escribir (que no re-escribir) la Historia.

Minuto 37, Fraga y la construcción de la Historia.

Fuentes que he utilizado:

http://dedona.wordpress.com/2012/01/17/la-fiesta-sagrada-de-don-carlos-el-homenaje-franquista-en-1962-al-principal-jurista-del-nazismo-carl-schmitt-manuel-rivas-fraga-y-el-jurista-nazi-carl-schmitt/ –

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LA GUERRA DE LOS AVIONES NO TRIPULADOS: LA INMENSA OPERACIÓN ASESINA DE OBAMA

Publicado por moncadista en 14 enero, 2012

29 de diciembre del 2011
Glenn Greenwald

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
12 de enero de 2012

Pretendía escribir esporádicamente o nada esta semana, y todavía ese es mi plan, pero hay un artículo nuevo en el Washington Post que contiene tres pasajes cortos que quiero realmente subrayar porque recojen muy gráficamente su esencia.

Al artículo, de Greg Miller, el “Post” lo está anunciando de esta manera: “En 3 años, la administración de Obama ha creado una inmensa operación de matanzas con aviones no tripulados”; describe el completo secreto con el que esto está siendo llevado y anota: “nunca ningún presidente ha confiado tan ampliamente en el asesinato en secreto de individuos para promover los objetivos de seguridad de la nación”.

Aquí está el primer pasaje, bonito y revelador:

Los Demócratas veteranos ni siquiera pestañean ante la idea de que un presidente de su partido monte una maquinaria tan eficiente para matar sospechosos de terrorismo. Esto denota lo incómoda que se ha hecho la campaña con aviones no tripulados, un secreto a voces en Washington, que incluso aquellos que tendían a expresar sus dudas ahora sólo puedan aludir a un programa que, oficialmente, no se les permite discutir.

En definitiva: el Presidente puede matar a quien le de la gana en cualquier parte del mundo (incluyendo a ciudadanos de EEUU) sin el más mínimo control o vigilancia, y ha incrementado masivamente esos asesinatos desde que llegó al despacho (en el momento de la investidura de Obama, los ataques de los aviones no tripulados sólo se usaban en un país (Pakistán); bajo el mandato de Obama, esos ataques se han dado en al menos seis países musulmanes). Y como es un demócrata el que hace esto (y no un gran y malvado George W. Bush), literalmente ningún miembro del Partido dice ni pío (unos pocos se atreven a expresar sólo tibiamente, abstractas “inquietudes” sobre la posibilidad de un abuso en el futuro). E incluso aunque estos asesinatos encubiertos y sistemáticos son ampliamente conocidos y discutidos en periódicos de todo el mundo – especialmente en los sitios donde continúan apagando las vidas de docenas de personas inocentes, incluyendo niños – Obama designa la existencia del programa como un secreto, lo que significa que nuestros representantes democráticos y todos los funcionarios de Washington tienen totalmente prohibido por ley comentar algo o incluso reconocer que el programa de aviones no tripulados de la CIA existe (una prohibición impuesta por una administración que ha perseguido las filtraciones que no gustan con más severidad que ninguna administración con anterioridad). Después tenemos esto:

Otra razón para la falta de un debate extenso es el secretismo. La Casa Blanca ha rechazado divulgar detalles sobre la estructura del programa de aviones no tripulados o, con raras excepciones, quién fue asesinado. Los funcionarios de la Casa Blanca y la CIA rechazaron hablar públicamente para este artículo.

Dentro de la Casa Blanca, de acuerdo con funcionarios que discutieron sobre el programa de aviones no tripulados sólo a condición de mantener el anonimato, el programa es visto como una herramienta de crítica cuya evolución fue acelerada incluso antes de que Obama fuese elegido.

La Administración Más Transparente que Nunca Ha Habido TM no sólo previene el debate público envolviendo el programa entero en secretismo – incluyendo a los que han matado y el por qué, e incluyendo sus aclamadas bases legales para esos asesinatos (lo que los abogados demócratascondenaban durante los años de Bush como la tiranía de la “ley secreta”) -pero entonces ellos envían a sus propios funcionarios para defender lo que están haciendo, solamente que cubriéndose con el anonimato de manera que no haya responsabilidad alguna. Y, por supuesto, el Post (Washington Post) (artículo que es bueno aunque imperfecto) diligentemente les permite hacer esto. En otras palabras: si nos preguntas sobre nuestra sistemática operación de asesinatos, rechazaremos responder o incluso reconocer que existe y legalmente evitaremos las críticas al prohibir hablar de ello en público; nadie en el gobierno puede comentar nada de esto excepto nosotros, lo cual haremos sólo haciendo públicas sentencias declarándolo Bueno y Correcto. Al final tenemos esto:

Miembros clave del equipo de seguridad nacional de Obama tomaron el cargo más inclinados a apoyar los ataques de los aviones no tripulados que sus predecesores con Bush, dijeron actuales y antiguos funcionarios en el cargo.

La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, el antiguo director de la CIA y actual Secretario de Defensa Leon E. Panetta, y el consejero antiterrorista John O. Brennan parecían siempre listos para pisar el acelerador

El único miembro del equipo de Obama, que se sepa, que ha levantado la voz para objetar la campaña en expansión de aviones no tripulados es Dennis Blair, que sirvió como director de inteligencia nacional.

Durante un encuentro del Consejo de Seguridad Nacional en noviembre del 2009, Blair apuntó a hacer caso omiso a la agenda y forzar un debate sobre el uso de los aviones no tripulados, según dos participantes.

Desde entonces Blair ha expresado sus inquietudes en público, llamando a la suspensión de los bombardeos unilaterales por aviones no tripulados en Pakistán, lo cual él argumenta daña las relaciones con ese país y mata principalmente a militantes de medio nivel. Pero ahora habla como un ciudadano normal. Su opinión contribuyó a su aislamiento del círculo más cercano a Obama, y fue despedido el año pasado.

A los funcionarios de Obama les encanta los asesinatos secretos y seleccionados mucho más que a los funcionarios de Bush. “Siempre están listos para pisar el acelerador” (y, por supuesto, fueron mucho más lejos que Bush al poner como objetivo a ciudadanos estadounidenses muy lejos de cualquier campo de batalla). Sólo el almirante Blair puso objeciones, y lo despidieron, y ahora es relegado a explicar en las cartas de opinión del New York Times que esos asesinatos, a este punto, no sólo hacen poco daño a Al Qaeda, sino más bien al contrario: incrementan el riesgo de Terrorismo al alimentar el odio anti-americano, algo que inevitablemente despertará de los cadáveres de hombres, mujeres y niños inocentes amontonados por el programa de Obama.

A los americanos les encanta pensar que están muy bien informados como resultado de la robusta libertad de prensa de la que disfrutan, mientras esos primitivos e ignorantes musulmanes están trágicamente manipulados y sujetos a propaganda por sus gobiernos. Sin embargo, aquí tenemos una trascendental y extraordinaria “amplia operación de asesinatos mediante aviones no tripulados”, y mientras esos en el mundo musulmán son muy conscientes de lo que es y lo que hace y debaten todo eso abierta y enérgicamente, los americanos son mantenidos sobre ello en gran parte en la oscuridad. Eso es porque: (a) el gobierno de EEUU lo blinda todo en secreto (sin esconderlo a nadie excepto a sus ciudadanos); (b) los medios de EEUU generalmente evitan subrayar las víctimas inocentes de la violencia americana; y – sobre todo – (c) todo esto está consagrado al consenso bipartidista, con el Comité Nacional republicano (GOP por sus siglas en inglés) aprobando de manera consistente cualquier agresión gubernamental cubierta que mate extranjeros, y los Demócratas permaneciendo callados porque es su líder quien lo está haciendo. Eso es por lo que este artículo del Post proporciona tal gráfica instantánea de lo que es Washington y cómo trabaja.

Este artículo apareció originalmente en la página Salon.

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La casillita, de cómo hacer algo para no hacer nada.

Publicado por moncadista en 12 enero, 2012

Actualización más abajo.

Yo no quería escribir de ciencia, me tiro todo el día dale que te pego, pero las circunstancias….

Lleva unos días rulando una de las muchas peticiones de firmas que hay últimamente. Dónde quedaron esas mesas en la puerta de la facultad a 0ºC (ni frío ni calor) pidiendo firmas para que nos dejaran colgar carteles dentro de la facu. Ahora todo se hace a través de “actuable“, cuyo lema es “cambiando el mundo”. Es genial porque para hacer esto ya no pillas pulmonías, como mucho una tendinitis en el dedo índice de “clickar”…y además ¡cambias el mundo!.

Bueno, esta petición de firma virtual reclama una” Casilla de apoyo a la Ciencia en la Declaración de la Renta 0,7%” , como la de la Iglesia, qué curioso. Parece que la propone un tal Miguel Ángel de la Fuente Frechoso, profesor de Historia. Digo yo, que siendo él Dr. en Historia, sabrá más que yo cómo se llevan a cabo las transformaciones sociales…clickando. ¡Lo que me parece alucinante es que llevan 91700 “firmas” y subiendo!

Bueno, aquí hay que analizar dos aspectos, uno el de la casillita en sí, el otro de la reivindicación como tal.

LA CASILLITA

En nuestro país de pandereta no se investiga porque no toca. Nuestro “valor añadido” ha sido la obra y el turismo, y en el futuro será…..ehhh, estoooo, feicnecignoar, eso. Pero desde luego no la I+D+i. Por otro lado yo dudo mucho de que la investigación, o sea, el desarrollo de las fuerzas productivas, vaya a aliviar la bajada de la tasa de ganancia. De hecho, Alemania no se está salvando por su inversión en investigación sino por su cantidad de trabajo precario y mal pagado, más el imperialismo económico. O sea, aumentar la extracción de plusvalía. Pero bueno, supongamos por un rato que la investigación fuera la panacea. Por lo pronto genera unos conocimientos que benefician a la sociedad, y de paso a las multinacionales farmacéuticas que me explotan todos los días. Por todas esas razones los gobiernos, el nuestro también, tendría que invertir en investigación. Como dice mi ex…”A mí es que lo de la casilla me parece degradar a la ciencia a la categoría de “financiable voluntariamente”, en lugar de con fondos estructurales.” Y añado: financiable voluntariamente por los asalariados, y no por el Capital. O sea, plusvalía. Me imagino al investigador biomédico que ese día se ha gastado 500€ en un anticuerpo que en EEUU cuesta 300$, véase estafado el erario, poniendo la crucecita en la casillita para que de su sueldo se pague esa estafa. Porque no toda la recaudación del Estado tiene por qué venir de las rentas del trabajo (IRFP) o del IVA, también podría venir de las rentas del capital, porque para eso sí encuentran 100.000 millones de €.

A mi interpelación: “NO a la caridad en la investigación, NO a la casillita de las narices. Dentro de poco pediremos limosna en la puerta de los hospitales para pagar el sueldo de los médicos.” Mis colegas me dicen que cómo puedo estar en contra de que la gente dé dinero a la ciencia. De la filantropía (que yo pensaba que era lo de los sellos). Y cómo voy yo a estar en contra de algo así, si quien paga mi cerveza es una fundación. Pero sí, cosas como la fundación marató, que recogen decenas de miles de € para investigación me parecen además de lamentables, muy peligrosas. Y mira que es dinero “caído del cielo” para mucha gente muy cercana a mí. La caridad, en cualquiera de sus formas, lleva al empeoramiento de aquello que pretende paliar.

Y aquí llegamos al posibilismo. De los mensajes que me vienen a la cabeza que he visto con la recogida de firmas:  ”Es que menos da una piedra”, “es un parche”, o “alguno se mueve”, “si quieres apoyar la investigación”…Incluso tiene una entrada en el blog de la revista científica Nature.

Yo me pregunto, ¿dónde estaban esas 100.000 personas antes? ¿Por qué no fueron a Madrid a manifestarse a Madrid en el 2010 en contra de los recortes? A mí se me congelaron las….manos aguantando la pancarta. ¿Cuántos eran socios de la Federación de Jóvenes investigadores? ¿Cuántos se organizaron?

Es que es muy fácil clickar para “cambiar el mundo”, pero muy difícil hacer algo realmente útil. Es hacer para no hacer nada. Es ganarse el cielo. Joder, con lo fácil que es pulsar el botón, al menos hacerlo por una causa justa, pedir que el 0.7% de lo que dan a los bancos lo den a la investigación.

Al final los 100.000 firmantes no se ganarán el cielo, pero se han metido su dosis de opiáceos, ;) .

ACTUALIZACIÓN:

Según esto (es.wikipedia.org/wiki/Impuesto_sobre_la_Renta_de_las_Personas_F%C3%ADs ) en 2010 se recaudó en España 67mil millones de € por el IRPF. Si todo el mundo marcase la casilla, el 0.7% de esta cantidad iría a ciencia. Es decir, 0.7 / 100 * 67 * 10^9 = 469 000 000. O lo que es lo mismo, 469 millones de euros, es decir una cantidad inferior a la que ha recortado el gobierno del PP (600 M€). (De un comentario de Meneame.)

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Seres sin rostro: La burbuja inmobiliaria y el derecho a la vivienda

Publicado por moncadista en 11 enero, 2012

Esta semana hablo de los desahucios, la burbuja inmobiliaria, la resistencia. Me baso en el artículo de Jose Juán Martínez en laberinto. A partir del minuto 30, con canción de El Cabrero.

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EL OPIO Y SUS DERIVADOS

Publicado por moncadista en 8 enero, 2012

Las fiestas navideñas me han servido para conversar con muchos amigos y familiares de los sucesos políticos de los últimos 6 meses. Estas conversaciones son con personas de muy distinta edad, procedencia social e historia personal. Pero hay un hilo conductor que las atraviesa: el pesimismo.

La pregunta que cualquier revolucionario (o no) se hace es: ¿qué hace falta para que las masas “despierten”?

La frase que más he oído estas navidades es: “La gente está dormida, no reacciona”. Generalmente las personas que lo dicen son también “gente”, y tampoco reaccionan.

Yo no hablo de gente en general, sino de clases, deformación. Además no soy mecanicista, y dentro de las clases populares distintos “grupos” reaccionan de manera distinta a la sodomía capitalista.

Barbara Einhreich dice que la precariedad induce visión en túnel. Ella se refería a las personas que trabajaban por el salario mínimo para mantener a sus familias. Y de esta manera llegamos a la primera explicación de ese supuesto “adormecimiento”:

La imposibilidad de conocer, de saber. El sector más precario de las clases populares a menudo, debido a esa visión en túnel, es incapaz de ver el mundo que le rodea (o que le penetra). Por diversas razones: falta de formación básica, falta de acceso a la información alternativa, pero sobre todo falta de tiempo, herramientas y energía para ver más allá de las anteojeras. (Nota. Anteojeras: Aparatos ideológicos de Estado).

Sin embargo sí existe el instinto de clase, y se intuye de dónde viene ese escozor rectal. Aquí es donde interviene el siguiente elemento:

El miedo. Este es el más efectivo. Miedo a perder el trabajo, la casa, el respeto, la novia/o, la libertad y sobre todo la integridad física.

Pero claro, no es lo mismo el miedo que sufre la persona que no tiene nada que perder: soltero/a, parado, viviendo con sus padres. De la que si pierde algo se queda sin nada (madre-padre de familia en paro sin subsidio con hipoteca). Y por supuesto no es lo mismo el de la persona que no quiere perder la posibilidad de “tener más”: un profesional, alto nivel formativo, licenciado, etc.

La guerra civil y la dictadura franquista hicieron bien su trabajo, eliminaron a los que no tenían miedo e inculcaron la cultura del miedo en toda una generación, que inconscientemente (más o menos) la dieron en herencia a sus descendientes. Con los extras “si no te metes en problemas te irá mejor” y “no hagas nada por nadie, nadie lo hará por ti”.

Aquí es importante introducir otra de las sentencias más populares: “hasta que esto no estalle la gente no se moverá”. Falso. Es una excusa mediocre para quedarse sentado. Y además de mediocre, peligrosa. La depauperización de las clases populares en ausencia de organización lleva al fascismo, y en el mejor de los casos al caos. Os recuerdo lo del síndrome de visión en túnel.

 Son las capas más formadas de las clases populares las que han salido a las calles en esa explosión de rabia contenida del 15M, pero muy tímidamente. Esas personas, ya como individuos, vuelven a sus casas con la sensación de que no se puede hacer nada, de que está todo el pescado vendido. Son pocas (proporcionalmente) las que se atreven a seguir en las trincheras. Al resto, en su gran mayoría, las encuadraría en ese sector de las personas que perderían la posibilidad de “tener más”. Las detenciones y las multas “dificultan” acceder a unas oposiciones, por ejemplo.

Pero esto tiene que ser jodido y doloroso. Sabes que cuanto más te muevas más te va a doler, porque la vaselina te la quitaron hace ya. Tu mente progre y semiconsciente no soporta estar inmóvil, porque sabes que cada día que estés sin hacer nada, otra familia irá a la calle desahuciada, otro pueblo será bombardeado por la OTAN a la que tus impuestos financian y tú estarás más cerca del abismo. Con el camino que has tomado sólo te queda una opción, el opio.

La mayoría de ellos son no-creyentes…en la religión. Es común en nosotros creer que la religión es el opio del pueblo, y así es:

La religión es el alivio de las criaturas oprimidas, el corazón de un mundo cruel, el alma de las condiciones desalmadas, es el opio del pueblo.”

La mayoría de las clases populares en el mundo (y en nuestro país) siguen confiando en los sedantes tradicionales, no así la “progresía” occidental. Ellos, al renegar de la religión, creen que reniegan por tanto de todo opio que los adormezca frente al “engaño de los poderosos”. Pero es un error creer que el opio sirve sólo para nublar la vista, ya que en realidad su principal función es la de calmar el dolor, es un sedante.

Vivimos en el s. XXI y la química farmacéutica ha evolucionado mucho desde los tiempos de Marx.

Sabes que el sedante tradicional, la Iglesia, ya no te hace efecto, hace tiempo que dejaste de ir a las procesiones. Necesitas un alivio, aunque sea pasajero.

No te preocupes que el capitalismo moderno tienen una gran oferta, veamos algunas:

Filosofía oriental y terapias alternativas.

Puestos a creer en algo, por qué no hacemos yoga, taichí, reiki, shiatshu, homeopatía, ayurveda, acupuntura, etc. Independientemente de la escasa capacidad curativa de esas “medicinas”, lo que yo quiero tocar aquí es su capacidad sedante. Meterse en ese mundo esotérico además de generar fe en algo intangible, está recubierto de una filosofía “alternativa” que lleva al iniciado a creer que se está alejando del sistema, o que incluso si todo el mundo llevara ese camino el mundo sería diferente. Como Jesús. El efecto es claro, hace a la sodomía más llevadera. O sea, después de un fin de semana “reikiano” el lunes irás a currar “con las pilas recargadas de energía” (nunca mejor dicho) e incluso creyendo que has hecho algo por la salvación del mundo (y su energía).

Sólo hay que darse un paseo por el CSO La tabacalera,  punto de encuentro fundamental de los miembros de la asamblea de Lavapiés. Además de ser un edificio y centro espectacular, me llamó la atención la cantidad de talleres de “esoterismo”.

Derivados del opio en sentido estricto.

Los derivados que nos vienen a la cabeza, como la heroína o el crack, han sido muy útiles. En los años 80 la policía introdujo la epidemia del caballo en las ciudades de nuestro país. No sólo mató a decenas de miles, y los infectó de sida. Lo más importante es que sedó a una generación potencialmente revolucionaria.

En la actualidad aquellos que “si pierden algo se quedan sin nada” acuden a todo tipo de químicos: clásicos como la marihuana y derivados, o el alcohol. O más modernos, como los antidepresivos, ansiolíticos, relajantes musculares, etc.

Otros, pero no menos importantes.

El deporte, ya sea en el sofá o practicándolo, genera alivio a personas de todas las capas sociales.

El montañismo, las comunas hippies, la naturaleza, los animales, las granjas y el campo en general. Todas estas “actividades” sirven como escapatoria a una realidad que se hace más insoportable cuando más de cerca se la mira. Se liberan muchas endorfinas en esas actividades al aire libre. Pero el mono es el mismo. Cada vez necesitas más, cada vez más pesimismo y alejamiento de la realidad (aislamiento).

En definitiva, el que todo el mundo diga que “nadie hace nada” (circuito recursivo), más el miedo, más el opio y sus derivados son las principales causas del inmovilismo (relativo) que existe en nuestro país.

Sin embargo, no sería justo terminar así. Muchos de mis amigos me han preguntado: ¿y qué podemos hacer Moncadista? Y ahí se me queda cara de idiota. No tengo una casa donde invitarlos. Pero es que el “qué hacer” es tan complejo como las dinámicas de la sodomía. No tenemos organización(es) que puedan aglutinar a todas esas personas colocadas (por el opio), por eso hay que hablar con honestidad. Hay mucho que hacer. Estudiar, quitarte el mono y participar en el grupo “anti-sodomía” más cercano a tu casa-centro de trabajo sería lo primero. Llámese 15M, sindicato, plataforma anti-desahucios, o en el Frente Popular de Judea.

Pero hay que mirar a la realidad cara a cara y, colectivamente (siempre), tratar de construir alternativas. Pero por supuesto dejarse de excusas y religiones. Y si no, ser honesto, mirar a la cara a los de tu misma especie, y decir: ¡me la suda!

Para terminar deciros que soy asiduo (o lo he sido) a la mayoría de los opiáceos aquí descritos, y por las mismas razones. Pero aquí estoy, en la trinchera y no sólo la virtual, por las sencillas razones que da El cabrero:

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La mentalidad del ¡Estamos en Guerra!

Publicado por moncadista en 26 diciembre, 2011

A partir de ahora voy a hacer traducciones de artículos en inglés. Se irán publicando en diferentes páginas a las que enlazaré. En este blog sólo he publicado escritos originales míos, pero a partir de ahora también pondré traducciones.

Publicado originalmente en español aquí.

Glenn Greenwald
15 de diciembre de 2011

Traducido del inglés por
El Mundo No Puede Esperar
23 de diciembre de 2011

Dos cosas importantes pasaron el jueves: (1) el Senado liderado por los Demócratas rejuveneció y expandió la Guerra contra el Terror mediante, entre otras cosas, la aprobación de una ley autorizando las detenciones por parte de militares en territorio estadounidense y expandiendo el objetivo principal de la guerra; y (2) los abogados de Obama, por primera vez, justificaron publicamentela insistencia del Presidente en que él tenía el poder (y lo tomó) para decidir que ciudadanos estadounidenses sean objetivo de asesinato sin transparencia o el debido proceso. Yo escribí ampliamente sobre el primer episodio el jueves, y ahora tengo una pregunta para aquellos que apoyan las teorías de asesinato que acaban de darnos los abogados del Presidente.

Para plantear esta pregunta, me gustaría volver por un momento a la controversia sobre el sistema de detención de Guantánamo. Los demócratas afirmaban estar consternados porque la administración de Bush estaba deteniendo a gente de manera indefinida sin cargos o el debido proceso. Barak Obama, como Senador de Illinois, denunció “el intento de la Administración de Bush para crear un agujero negro legal en Guantánamo” – por ejemplo, que se metiera a personas en celdas, quizás para siempre, sin cargos. Pero los abogados de Bush ofrecieron una teoría de por qué el encarcelamiento, sin el debido proceso, era justificable.

La Teoría tenía estas cuatro premisas razonablemente sencillas:

(1). El terrorismo no es en principio un delito criminal. Es un acto de guerra. Por lo que: Nosotros estamos en guerra con los Terroristas.

(2). Aquellos que intenten hacer daño a los EEUU como parte de esta Guerra son combatientes y Terroristas – no criminales – por lo que no se les tiene que reconocer el debido proceso o cualquier otro derecho que se le reconoce a cualquier otro criminal. Son los militares de EEUU (liderados por el Comandante en jefe) – no las cortes – quien decide quién es o no un combatiente o un terrorista.

(3). El que alguien sea un combatiente o un terrorista lo decide una sóla cosa: el decreto unilateral del Presidente. Una vez que el Presidente decreta que alguien es un combatiente o un Terrorista – incluyendo a uno de sus ciudadanos – esa persona por definición se convierte en uno, y entonces puede ser tratado como tal sin ningún proceso judicial posterior o protección constitucional. Una vez que el decreto acusatorio presidencial entra en vigor, la protección de la Constitución y la ley desaparecen. En definitiva, la acusación presidencial de que alguien es un Terrorista es considerada prueba y un veredicto de culpabilidad.

(4). A diferencia de cualquier otra guerra nunca librada jamás, el “campo de batalla” de esta Guerra no está donde las fuerzas enfrentadas se disparan unas a otras, sino que más bien se define como: donde sea que un acusado de terrorismo es encontrado en cualquier parte del mundo. De esta manera, los poderes del Presidente en el campo de batalla – que son ilimitados: señalamiento unilateral para dar muerte, prisión indefinida sin cargos, espionaje en las comunicaciones sin ninguna vigilancia – no están confinados a ninguna localización geográfica, sino que pueden ser aplicados en cualquier sitio. Donde sea que el acusado de combatiente o terrorista exista físicamente – durmiendo en una cama, conduciendo un coche con sus niños, a miles de kilómetros de hecho de cualquier tiroteo – estará el “campo de batalla.”

Esas eran las controvertidas premisas teóricas ofrecidas una y otra vez por los juristas de Bush y otros defensores para justificar el sistema de detención de Guantánamo. En general, esas teorías eran (y todavía lo son) el corazón y el alma de la visión neocon de la Guerra contra el Terror. Una vez que aceptas esas cuatro premisas, no hay una manera coherente de oponerse a Guantánamo. Por lo que aquí va mi pregunta:

A este punto, ¿rechazan los defensores de Obama cualquiera de estas teorías? Me refiero a esto literalmente: No puedo contar cuántas veces he oído exactamente esta misma teoría por los defensores de Obama justificando sus poderes para asesinar (el Presidente está facultado para señalar a ciudadanos para matarlos porque estamos en Guerra, y una vez que tomas las armas contra EEUU (que quiere decir: una vez que el Presidente te acusa de hacerlo). De hecho, simplemente no hay una manera de defender los poderes para asesinar reivindicados por Obama sin apoyar cada una de estas teorías. Y por tanto, aquí está lo que juristas de Obama dijeron el Jueves:

Los ciudadanos estadounidenses son objetivos militares legítimos cuando toman las armas con Al-Qaeda, dijeron el jueves los máximos juristas de seguridad nacional de Obama. A los abogados se les preguntó en una conferencia nacional de seguridad sobre el asesinato por la CIA de Anwar al-Awlaki, ciudadano estadounidense y figura líder de al-Qaida…

Los abogados del gobierno, Stephen Preston abogado de la CIA y Jeh Johnson abogado del Pentágono, no mencionaron directamente el caso de al-Awlaki. Pero dijeron que los ciudadanos estadounidenses no tienen inmunidad cuando están en guerra con Estados Unidos.

Johnson dijo que sólo el brazo ejecutivo, no las cortes, está preparado para tomar decisiones de objetivos militares en el campo de batalla así como a quién se califica como un enemigo.

Cuando los juristas de Obama se refieren a “ciudadanos estadounidenses que toman las armas con al-Qaeda,” lo que quieren decir es esto: aquellos a los que el Presidente acusa (en secreto, sin el debido proceso o prueba presentada) de haber tomado las armas con al-Qaida. Cuando se refieren a “decisiones de objetivos en el campo de batalla,” no se refieren a un lugar donde hay un combate activo, sino más bien: a cualquier sitio en el mundo donde un acusado de terrorismo se encuentre (sin dejar dudas sobre eso, Johnson sentenció que la distinción fuera o dentro del “campo de batalla se ha vuelto anticuada”). En otras palabras: el mundo entero es el campo de batalla, una afirmación que los oficiales de Obama han adoptado desde hace tiempo, y que alguien es un Terrorista en el momento que el Presidente declara que lo es: el Presidente es juez y jurado, y ahora incluso el único verdugo.

Por lo que mi pregunta a los defensores de los poderes para asesinar de Obama es esta: ¿cuál de las cuatro principales premisas de la guerra contra el terror de Bush/Cheney rechazas, si acaso alguna? Dadas las teorías para justificar los poderes de Bush/Cheney – que fueron repetidas casi al pie de la letra por los juristas de Obama cuando se les preguntaba por el asesinato de Awlaki – ¿cómo puede nadie coherentemente haber objetado al sistema de detención de Bush/Cheney en Guantánamo pero apoyar ahora los poderes para asesinar de Obama? Es más, incluso, los poderes para asesinar de Obama son más extremistas que el sistema de detención de Guantánamo; esto es verdad por dos razones: (1) Bush/Cheney encarcelaron a extranjeros en Guantánamo, mientras que Obama ha hecho objetivos para matar a ciudadanos estadounidenses (extranjeros capturados en terreno foráneo tienen - según la Corte suprema - muchas menos protecciones constitucionales (si acaso alguna) que los ciudadanos estadounidenses, que conservan las protecciones constitucionales no importa dónde estén); y(2) las muertes por los aviones no tripulados (drone) de la CIA son obviamente una pena más draconiana que el encarcelamiento en Guantánamo. En definitiva, ¿cómo es posible apoyar los poderes para asesinar de Obama sin hacer propias aquellas cuatro teorías utilizadas para justificar Guantánamo?

Una vez has hecho propias esas teorías ofrecidas por los juristas de Obama, por definición has adoptado la guerra contra el terror de Bush/Cheney (de hecho, como los documentos de Marcy Wheeler, los abogados de Obama incluso defendían explícitamente muchas de las teorías utilizadas por los abogados del Departamento de Justicia (DOJ por sus siglas en inglés) para justificar el programa de escuchas ilegales de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés) y los exagerados poderes secretos; el abogado del DOJ Marty Lederman, por ejemplo, anunció: a raíz de los amplios poderes secretos, “estamos en conflicto armado con algunos grupos del público americano que no saben que estamos en conflicto armado con ellos”). Durante la presidencia de Bush, pasé años discutiendo -literalmente sin la oposición de un sólo progresista – que las dos más radicales y peligrosas premisas llevadas a cabo por Bush/Cheney fueron estas: (1) el mundo entero – incluyendo sitios donde no se dispara o combate – se considera ahora campo de batalla (lo que significa poderes de guerra ilimitados para el Presidente en cualquier parte); y (2) acusaciones del Presidente de ser un Terrorista son consideradas el equivalente a vinculantes veredictos de culpabilidad. ¿Hay alguna manera de apoyar los poderes para asesinar de Obama sin adoptar ambas ideas? Estoy realmente interesado en escuchar respuestas a esta pregunta.

* * * * *

Hay que hacer otra puntualización sobre lo que solía ser un punto básico de controversia entre progresistas y neocons - el mantra de que ¡Estamos en guerra con los terroristas!” y que debemos tratar a los acusados de terrorismo como combatientes, no como criminales - pero que se ha convertido ahora, en la era Obama, también en un dogma común para los Demócratas (tú no tendrás un debate con un defensor de los poderes para asesinar de Obama o cualquier otra política de la Guerra contra el Terror suya sin oír estas consignas de guerra). No es exagerado decir cómo de central es esta mentalidad de “Estamos en Guerra” para todos esos poderes reclamados en nombre del Terrorismo.

Pero más que una creencia política o legal, es una necesidad psicológica – una necesidad entusiasta y arraigada – para creer que estamos en Guerra. Realmente es una adicción. Por ejemplo, Lindsey Graham – fácilmente uno de los belicistas más radicales de la nación – está tan resueltamente dedicado a insistir en que ¡Estamos en Guerra! que durante años se ha convertido en su obsesión todo el tiempo. Constantemente compara la Guerra contra el Terror a la guerra contra los Nazis (la manera en que los neocons, y ahora los defensores más incondicionales de Obama, han invocado por mucho tiempo la Guerra Civil para justificar los abusos de la Guerra contra el Terror), e incluso una vez fue tan lejos como para declarar: “La libertad de expresión es una gran idea, pero nosotros estamos en guerra.”

Pero esta necesidad de adoptar la idea de que ¡Estamos en Guerra! es llevada más por deseos psicológicos y emocionales que por una visión legal o política. Todo esto va de sentirse fuerte y decidido – somos Guerreros por una gran causa como nuestros nobles ancestros que ganaron la Guerra Civil y derrotaron a los Nazis – y virtualmente no tiene nada que ver con combatir el Terrorismo. Esta obsesión con ordenar detenciones militares para terroristas – cuando los juicios civiles han tenido más éxito que los militares en mantener a los terroristas en prisión – esconde su propósito real: nada tiene que ver con contrarrestar el Terrorismo sino con arrimarse al propósito psicológico otorgado por la Guerra. Como se puede leer en un informe reciente de la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU en inglés):

Esta dinámica de nuestro discurso político ha sido en parte llevada por un “debate” totalmente artificial sobre si la amenaza del terrorismo necesita una respuesta “militar” o por los “aparatos legales”, con la primera descrita como musculosa y la otra como anémica. De acuerdo a este punto de vista, castigar a los terroristas como los criminales que son es ridiculizado como una reflexión de la mentalidad “pre-11 de septiembre”, mientras que enaltecerlos como los combatientes que ellos claman ser es celebrado como tomar la amenaza con seriedad. Pero este debate dice más de la imagen propia de los llamados combatientes que lo hace sobre ninguna realidad del anti-terrorismo.

Lo que es más asombroso para mí sobre esta necesidad de parte de muchos americanos de ambos partidos en insistir en que ¡Estamos en Guerra! es lo similar que es a la mentalidad que impulsa a los miembros de Al Qaeda. Los miembros de Al Qaeda son tan insistentes como los “pequeños guerreros americanos” de Lindsey Graham, que aunque no son meros criminales, sí son combatientes involucrados en una guerra gloriosa. Así es cómo Richard Reid, culpable de intentar explotar un zapato bomba en un avión civil se describía a sí mismo en su audiencia durante el juicio:

Estoy en guerra con tu país. Estoy en guerra con ellos no por razones personales sino porque ellos han asesinado a más, muchísimos niños y han oprimido mi religión y han oprimido a la gente sin otra razón excepto que dicen que nosotros creemos en Allah.

Como respuesta, la sentencia del juez decía esto – dirigiéndose primero al gobierno de EEUU y después al acusado:

Se ha hablado demasiado de guerra aquí. Y lo digo a todo el mundo con el mayor respeto…[A Reid:] Eres un tipo grande. Pero no eres tan grande. No eres un guerrero. Conozco a guerreros. Tú eres un terrorista. Una especie de criminal culpable de muchos intentos de asesinato. Tenía mucha razón el soldado Santiago cuando te sacaron del avión y te llevaron en custodia y tú preguntabas dónde estaba la prensa y dónde estaban los equipos de TV y dijiste que no eras importante. Tú no eres importante.

La gente envuelta en meras actividades criminales – cometiéndolas o atrapándolas – no son “importantes”. Eso es precisamente por lo que los miembros de al Qaeda y los americanos obsesionados con la guerra tienen el mismo objetivo: elevar su conflicto, y por tanto a ellos mismos, para verse a sí mismos en guerra, como guerreros.

Sólo hay que escuchar lo vital que era para Khalid Shiekh Mohammed ver que lo que estaba haciendo era  un acto de guerra más que un mero crimen, diciendo lo mismo que Lindsey Graham y esos que insisten en EEUU que ¡Estamos en guerra! El cerebro del 11 de septiembre se aferraba desesperadamente al mismo pretexto: que él era  un guerrero y un combatiente en una atroz guerra, exactamente como George Washington y los miembros de los militares americanos él apuntaba a su encargo militar. Como resultado, argumentaba, ellos deberían entender que las bajas civiles del 11 de septiembre de las que Mohammed fue acusado son simplemente parte de lo que todo “militar” hace:

Lo que escribí aquí, no es que me esté poniendo como un héroe, cuando dije que era responsable de esto o aquello. Pero tú eres un militar. Sabes muy bien que hay lenguajes para cualquier guerra. Entonces, hay, nosotros cuando admito estas cosas no estoy diciendo que no lo hice. Lo hice pero este es el lenguaje de cualquier guerra. Si America quiere invadir Irak no enviarán rosas y besos a Sadam, sino que enviarán un bombardeo. Esta es la mejor manera si quiero. Si estoy luchando por cualquiera lesadmito que soy enemigo de los americanos. Seguro, soy enemigo americano. Usama bin Laden, hizo su mejor rueda de prensa en los medios americanos. El señor John Miller estaba allí cuando hizo la declaración contra la Jihad, contra América. Y él dijo, no es necesario que explique lo que dijo, pero básicamente lo que dijo sobre la presencia militar americana en la península de Arabia y ayudando a Israel y otras muchas cosas. Por lo que cuando nosotros hacemos cualquier guerra contra América nosotros somos como chacales en la noche.

Entonces, venimos de líderes religiosos que consideramos que nosotros y George Washington hacemos lo mismo. Cuando se considera a George Washington como un héroe. También muchos de los musulmanes consideran así a Usama bin Laden. Está haciendo lo mismo. No hace otra cosa que luchar. Necesita su independencia. Incluso nosotros pensamos eso, o no sólo yo. Muchos musulmanes, que están haciendo al Qaida o los Talibanes. Ellos han oprimido América. Este es el sentimiento del profeta. Por lo que cuando nosotros decimos que somos enemigos combatiendo, así es. Nosotros lo estamos haciendo.

Lo que nos encontramos aquí es que los extremos de ambos lados de un conflicto en muchas ocasiones son un perfecto reflejo en el espejo. Los colonos israelíes y Hamas tienen el mismo deseo de prevenir un acuerdo de paz y por las mismas razones. Los neocons americanos y los extremistas en Irán tienen el mismo deseo de inflamar el conflicto entre EEUU e Irán y al finalpiensan exactamente del mismo modo. Y los miembros de Al Qaeda y los extremistas de ¡Estamos en Guerra! en los EEUU tienen a converger en su forma de pensar también (ver aquí para entender cómo Lindsey Graham está tan trastornado y sediento de sangre como nadie en el mundo). El historiador Richar Hofstadter, en su relevante ensayo de 1964 en Harper titulado “El estilo paranoico en los políticos americanos,” describía perfectamente cómo los extremistas en ambos lados de un conflicto son casi siempre idénticos (y, al hacer eso, enfatizó, con precisión, que esta dinámica “no está confinada a nuestro propio territorio y tiempo; es un fenómeno internacional”):

El portavoz paranoico ve el destino de la conspiración en términos apocalípticos – transita entre el nacimiento y la muerte de mundos enteros, enteros sistemas políticos, completos sistemas de valores humanos…Él no ve el conflicto social como algo que tenga que ser mediado y de acuerdo mutuo, de la manera que lo hace un político. Como lo que está en juego es siempre un conflicto entre el bien y el mal absoluto, lo que hace falta no es un compromiso sino pelear hasta el final.

Como se cree que el enemigo es totalmente malvado e insaciable, debe ser totalmente eliminado – si no del mundo, al menos del teatro de operaciones al que la paranoia dirige su atención. Esta demanda de victoria total lleva a la formulación de objetivos irreales y sin esperanza, y como esos objetivos no son alcanzables ni de lejos, el fallo constantemente agudiza el sentido de frustración de la paranoia.Incluso éxitos parciales le dejan con la misma sensación de impotencia con la que empezó, y esto a cambio sólo refuerza su consciencia de lo inmensas y aterradoras cualidades de su oponente.

El enemigo está claramente definido: es un modelo perfecto de malicia, una especie de superhombre amoral – siniestro, omnipresente, poderoso, cruel, sensual, lujurioso. A diferencia del resto de nosotros, al enemigo no se le encuentra en las empinadas cuestas que conforman la historia, o como una víctima del pasado, de sus deseos o limitaciones. Él dispone, de hecho construye, el mecanismo de la historia, o intenta desviar el curso normal de la historia de un modo diabólico… Es duro resistirse a la conclusión de que este enemigo es en muchos aspectos una proyección de su yo; ambos aspectos, lo ideal y lo inaceptable del yo son atribuidos a él.

El enemigo – al que los guerreros americanos mantienen y glorifican con su interminable fijación de que ¡Estamos en Guerra!  y en cuyo nombre se hace una Guerra interminable y las libertades civiles son destruidas – es, de hecho, “en muchos aspectos la proyección de él mismo.” Hay una buena razón por la que los miembros de Al Qaeda y los que serían los guerreros americanos están ambos igualmente desesperados por mantener la mentalidad del ¡Estamos en Guerra!: es lo que les da un propósito y justifica todo lo que hacen.

* * * * *

Un último punto sobre estos defensores del ¡Estamos en Guerra!: Jeffrey Goldberg en The Atlantic agrupó informes de noticias oficiales de los diversos actos de guerra dirigidos contra Irán: explosiones, asesinatos de sus científicos, guerra cibernética, y preguntó: ¿Está Irán ya siendo atacada por una alianza de EEUU e Israel? Yo escribí sobre la misma cuestión en el contexto de la columna de Roger Cohen en el New York Times en la que básicamente se argumentaba (y celebraba) que EEUU e Israel ya estuvieran haciendo una guerra encubierta contra Irán (Cohen escribió “sería tremendamente inocente creer que esos eventos no son resultado de acciones americano-israelitas encubiertas). Sólo tener en cuenta lo alucinante que es: los políticos y los medios americanos están tan obsesionados con la guerra que les parece indiscutiblemente claro que el gobierno de los EEUU – en total secreto, sin una remota base legal – está envuelto en un grado desconocido en varios actos de guerra contra Irán, y nadie se da cuenta o le importa, o ni siquiera quiere saber lo que el gobierno de los EEUU está haciendo al respecto. Si crees que necesitas atacar países en total secreto, Señor Comandante en jefe, siga adelante: no es necesario ni que nos lo diga. Esto es lo que esta mentalidad de ¡Estamos en guerra! produce.

Este artículo apareció originalmente en Salon.

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Seres sin rostro: Egipto y Colombia, dos caras de la misma moneda.

Publicado por moncadista en 23 diciembre, 2011

En el programa de Seres sin rostro del 21 de diciembre hablo sobre Egipto y largo y tendido sobre Colombia. Mi intervención a partir del minuto 20.

El vídeo sobre Egipto del que hablo y la manipulación de TVE.

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Duran i Lleida y Alba. Tanto monta, monta tanto.

Publicado por moncadista en 16 diciembre, 2011

Mi participación en el programa del día 14, a partir del minuto 20. Sobre la entrevista a los “Alba” y sobre Telefónica.

El vídeo de Cayetano en Salvados.

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David Simon, The Wire y la tele inteligente

Publicado por moncadista en 11 diciembre, 2011

Tres veces empecé a ver “The Wire“, Bajo escucha en español. Y es que me parecía la típica serie de polis corruptos en la que el sistema funciona. O sea, está el poli corrupto, véase malo, que mientras se dedica a atrapar a otros malos se queda con algo de pasta, o soborna, etc. Pero al final al malo lo pillan, y ahí entra en acción el bueno, el héroe, sustentado por un sistema que, aunque pueda tener sus fallos, al final hace triunfar a la justicia.

Por eso me negaba a terminar de ver el primer episodio, pero como mis “almas gemelas”, físicas y virtuales, insistieron, me dejé llevar….

En un par de episodios te ves sumergido en un mundo de drogas, corrupción, jerga, supervivencia, humanidad. Decenas de protagonistas. Una realidad que corta la respiración.

Baltimore es la ciudad elegida por David Simon para desarrollar la historia. En la ciudad donde él trabajó como periodista varios años, detrás de la policía anti drogas.

En la primera temporada los protagonistas son los habitantes de West Baltimore. Un asesinato incómodo hace que un alto mando policial (que son entre cargos políticos y policías) decide que hay que detener a algunos para limpiar la imagen del cuerpo de policía. Como no se pretendía profundizar mucho, mandan al caso a un grupo de policías a los que pensaban incompetentes: alcohólicos, corruptos o represaliados, pero entre estos últimos hay unos pocos brillantes detectives. Cuando empiezan a hacer el que se supone es su trabajo, y siguen el dinero de la droga, ven que la mierda salpica a importantes políticos. Y no sigo.

Lo interesante de esta temporada, como decía, es que las personas no son buenas o malas, héroes o villanos. Son personas. Más o menos corruptibles, más o menos honradas. Son personas. Tanto la policía como los traficantes. Lo que la serie destapa, tal como dice el propio autor, es que la guerra contra las drogas es un enorme fraude. Es una guerra a los pobres, a los que los “americanos” no necesitamos más. Por lo tanto, lo menos que se puede hacer es cazarlos, y de esa manera generar empleo: para policías, jueces y abogados. Y es que la desindustrialización que se produce en los 90 en EEUU lleva a que no se necesite más ese ejército de reserva que son los desempleados negros. No sólo empleos, la policía recibe ascensos por sus “éxitos” en la lucha contra el narcotráfico y es penalizada si esos éxitos son excesivos. Al final, como en Colombia, se producen muchísimos llamados “falsos positivos“.  Las cárceles son un negocio pujante en este país. EEUU es el país del mundo con más proporción de presos mientras que el porcentaje de presos que ha cometido un crimen violento ha bajado del 32 al 7 % desde el ’82.

Sin embargo, no todo es sutil, de vez en cuando el mensaje rebelde sale a través de sus personajes:

Omar, uno de mis personajes preferidos, es un ladrón de narcos, sí, extraña profesión. Además es gay y muy inteligente, ¿os imagináis algo así en Hollywood? Y se enfrenta a ellos en el juicio. Cuando el abogado de los narcos le cuestiona su credibilidad por su pasado delictivo le dice que es un parásito. Omar responde: “igual que tú, yo tengo la pistola, tú tienes el maletín. Es todo el mismo juego, ¿no?”

En la serie se reflejan las fuertes relaciones familiares que unen a las comunidades negras, herencia de la resistencia contra la esclavitud y el apartheid posterior. El chico negro con un sólo destino no vive con resignación esa vida, existen contradicciones. Se saben presas de un modelo que en muchas ocasiones no comparten y David es capaz de reflejar de manera muy sutil esas contradicciones en sus personajes. El joven (15 años) camello que igual pega una paliza de muerte a un yonqui, manda a la muerte a un enemigo y cuida de 10 niños huérfanos. Los policías que echan horas extras sin cobrar por resolver un asesinato, pero que después se ensañan sin remordimientos con un pobre desgraciado. El yonqui que se puede salvar pero que no lo hace, porque no quiere, porque no sabe, porque tiene miedo.

David Simon le pregunta a la audiencia en una charla que hizo aquí en la universidad (que podéis ver aquí): ¿quién de aquí se considera socialista?, unos pocos levantan la mano, y quién de aquí cree que tendría que haber sanidad universal, una gran mayoría. De ahí deduce que la palabra socialismo se ha convertido en un tabú, que los medios dominan el lenguaje, qué es lo permitido y qué no.

Si bien queda claro que si estudias en una escuela pública en EEUU estás jodido, en su trabajo no lo reduce a eso, no lo enseña explícitamente. Todo es más complejo.

En la segunda temporada, que no he terminado aún, el eje central es el puerto de Baltimore. Tráfico de drogas y de personas, corrupción, mafias. La historia gira entorno al sindicato de estibadores. El escenario, de nuevo, una ciudad víctima de la desindustrialización, de que el “trabajo” no sea necesario en EEUU, todo se produce en China. El sindicato no es al estilo europeo, donde su función es (debería ser) defender los derechos laborales de los trabajadores. Este sindicato, ante la falta de empleo, se dedica a conseguir dinero extra. Se convierte en un sindicato del crimen. Con ese dinero extra paga bajas laborales, jubilaciones, subsidios de desempleo. Y por supuesto, unta a los políticos que les darán más trabajo al llevar más barcos a su puerto.

No creáis, no se está criminalizando a los trabajadores. Son víctimas convertidas en victimarias, (¡nunca mejor dicho!). Con un capo paternalista, austero, que no comparte los trapos sucios con su “prole”, para protegerlos.

Le preguntan que qué opina de Obama, y él, muy inteligentemente dice que “se acabaron los grandes hombres, que no habrán más Lincoln o Roosvelts. Los elementos que tomaron la democracia son más grandes que Obama…Ya no se trata de a quién elegimos, el problema es el proceso que hemos creado para elegirlos.”

David, en un arranque keynesianista, piensa que es el trabajo el que salvará a EEUU del desastre. Y también, erroneamente, piensa que “las buenas noticias son que si las cosas empeoran, como pasará, entonces alguien agarrará un ladrillo”.

Sólo nos llega lo negativo de EEUU, creemos que este es un país de ignorantes conservadores. Pero no todo en este país se resume en esto:

No me avergüenzo de admitir que soy cristiano, pero no necesitas estar en el banco de la iglesia cada domingo para saber que algo va mal en este país cuando los gays pueden servir abiertamente en el ejército pero nuestros niños no pueden celebrar la navidad o rezar en la escuela. Como presidente, terminaré con la guerra contra la religión de Obama y lucharé contra los ataques liberales a nuestra herencia religiosa. La fe hizo a América fuerte. La puede hacer fuerte de nuevo.”

Esa es la estrategia del capital para que la gente siga votando a Obama. Al final, al contrario que The Wire, los media juegan a la polarización entre buenos y malos. Pero, como dice David, es una cosa del Sistema, no de las personas.

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El braguetazo en la casa de los mutantes

Publicado por moncadista en 8 diciembre, 2011

La participación en el programa de radio Seres sin rostro. Mi corte es a partir del minuto 27.

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Marx en el Soho

Publicado por moncadista en 4 diciembre, 2011

Howard Zinn, que fue un historiador estadounidense, escribió esta obra de teatro llamada “Marx in Soho“.  Me la compré y como no he visto ninguna versión digital en español, pensé que era importante traducirla, y así lo he hecho.

La obra es un monólogo donde Marx vuelve al presente, pero en vez de llegar al Soho de Londres, lo mandan al de Nueva York. Está llena de humor e ironía, de actualidad e historia, de humanismo y esperanza, de crítica y libertad. Es la reivindicación del Marx humano, utópico. Es un grito contra las todas las tiranías, contra el uso de “su nombre en vano”.

Personalmente creo que en los tiempos de revuelta que vivimos puede ser un texto muy útil. Una obra de teatro para representar en las plazas de España y el mundo.

Tiene sólo 19 páginas, muy fáciles de leer, de imprimir y difundir. Las disfrutaréis. Os animo a que me mandéis sugerencias y correcciones. Todo lo que creáis que se puede decir de otra manera. No encuentro la versión digital en inglés. Para descargarlo sólo tenéis que pinchar en la imagen:

Y como aperitivo, pongo un vídeo de la obra con subtítulos en español.

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Marianico el chaquetero y circuncisiones electorales

Publicado por moncadista en 24 noviembre, 2011

Mi colaboración semanal con Seres sin rostro.

De aquí saqué los artículos de Rajoy. Aquí la tabla de los resultados de las elecciones sin circunscripciones. El apoyo de Ynestrillas a Rosa Díez.

el programa entero:

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