Fíjate bien
si al retirarte tras la vejación,
aún te sostiene la mirada
como perro maleducado en desafío. Como perro que reclama que le rectifiques.
A palos
A. Ruíz Morillas
María Soraya Saez de Santamaría portavoz del PP en el congreso, decía en una entrevista para la revista Elle cuando le preguntaban qué haría con distintos jefes de Estado..
¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.
Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.
Empecé este blog en enero del 2006, más de 100 artículos. Ahora tiene una media de 34 visitas al día, más de 1000 al mes.
Lo empecé porque el panfleto, el cartel y la organización se me quedaban cortas, muy cortas. Porque tenía que aprender a escribir, a transmitir el “discurso”. Porque había que combatir el discurso dominante con más de lo mismo.
Quedaron atrás la Organización (la UJCE) y el panfleto como “elementos revolucionarios”, sigue el blog como elemento discursivo pero también de análisis, y por qué no de “desahogo”.
Puedo seguir mi trayectoria personal e incluso emocional por la cantidad de posts mensuales, por lo escrito (si es más análitico o más descriptivo) o por lo mejor o peor escrito que estén.
Lo que yo pensaba iba a ser un elemento fuerte del blog, la página de descarga de libros, a la que le he dedicado muchas horas, no tiene muchas entradas. Aunque la de Althusser es la más visitada.
Otra es que la palabra Moncadista ha llegado en algún ámbito a considerarse como mi apellido, y ha generado alguna confusión. La verdad es que proviene de los niños de la foto. Niños cubanos que son moncadistas primero (con pañuelo azul) y pioneros después, con pañuelos rojos. Y bueno, el asalto al cuartel Moncada, significa para mí luchar aunque no se vea la victoria cerca. Los niños moncadistas significan batallas ganadas pero la victoria aún por conseguir.
Y voy a ir poniendo canciones que quiero compartir con vosotros, esta es de Albert Pla: La colilla.
Esta canción, de Koma, también viene que ni pintado: